Bruma & Brasa es un restaurante donde el fuego lento y el producto fresco se encuentran con una cocina moderna y cuidada al detalle. Platos a la brasa, fondos bien trabajados y guiños creativos a la cocina mediterránea en un ambiente cálido, elegante y acogedor. Ideal para disfrutar tanto de un menú del día de nivel como de una cena especial con buen vino y buen servicio.
Una reinterpretación elegante del clásico gallego. Láminas finas y tiernas de pulpo, dispuestas sobre una suave y ligera crema fría de patata. Acompañadas con un toque de pimentón ahumado, un hilillo de aceite de oliva virgen extra y una vinagreta cítrica que realza el sabor del mar. Presentación moderna y delicada, ideal para empezar una experiencia gastronómica.
Pulpo cocido (preferiblemente de roca) Patata Kennebec o Monalisa Pimentón de la Vera (dulce y picante, opcional) Aceite de oliva virgen extra Sal marina escamada Vinagreta suave de limón y perejil finamente picado Microvegetales o brotes de rúcula (para decorar)
Un plato vibrante y elegante. El atún rojo, sellado por fuera y crudo en su interior, se corta en finas láminas y se acompaña de un ligero puré de aguacate y lima. La textura del crujiente de sésamo contrasta con la suavidad del pescado, realzado por una reducción de soja y jengibre. Una explosión de frescura y umami en el paladar.
Lomo de atún rojo de almadraba Semillas de sésamo blanco y negro Aguacate Salsa de soja reducida (gluten free opcional) Lima Jengibre fresco Cilantro Aceite de oliva virgen extra Brotes tiernos de remolacha o rábanos (para decorar)
Una explosión de frescura y texturas en cada cucharada. El salmón, marinado con un toque cítrico y umami, se combina con el aguacate cremoso y el mango dulce. Presentado en aro, decorado con crujientes láminas y brotes tiernos, este tartar ofrece un equilibrio perfecto entre lo fresco, lo ácido y lo delicadamente especiado. Un entrante moderno, vibrante y elegante.
Salmón fresco de alta calidad (cortado en brunoise) Aguacate Hass maduro Mango fresco Chalota o cebolla morada finamente picada Cilantro fresco Lima (zumo y ralladura) Salsa de soja suave o tamari Aceite de sésamo tostado Pimienta rosa en grano Crujiente de tiras de phyllo o tortilla de maíz (para acompañar)
Corazones de alcachofa tiernos y caramelizados, confitados lentamente en aceite de oliva con ajo y tomillo. Se sirven sobre una sedosa crema de queso Idiazábal ahumado, coronados con láminas de trufa negra y un crujiente de jamón ibérico que aporta un contraste salado y textural. Un entrante donde la delicadeza de la alcachofa dialoga con la intensidad del queso ahumado y el lujo sutil de la trufa.
Corazones de alcachofa fresca Queso Idiazábal ahumado Virutas de jamón ibérico (o panceta crujiente para opción sin jamón) Trufa negra fresca (o aceite de trufa) Caldo de verduras Nata para cocinar Ajo Tomillo fresco Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra
Medallones de solomillo ibérico jugosos y marcados a la perfección, coronados con un crujiente de panceta dorada. Se apoya sobre un sedoso puré de boniato con un toque ahumado, acompañado de ciruelas confitadas en Oporto que estallan en dulzor. La salsa, reducción de caldo y el jugo de la cocción con oporto, aporta un contraste profundo y aromático. Un plato con carácter, donde se equilibran la riqueza de la carne ibérica, lo terroso del boniato y la sofisticación afrutada de la ciruela y el vino.
Solomillo de cerdo ibérico de cebo (cortado en medallones gruesos) Boniatos Ciruelas pasas sin hueso Oporto rojo Panceta ibérica en lonchas finas Chalota Caldo de carne reducido Mantequilla o nata para el puré (opcional) Aceite de oliva virgen extra, tomillo fresco, sal en escamas, pimienta negra
La paletilla de cordero se cocina a baja temperatura hasta lograr una textura «deshacible» y extraordinariamente jugosa, con una corteza exterior ligeramente dorada. Se sirve sobre un cuscús esponjoso y aromático, salteado con verduras frescas en dados, y se acompaña con una salsa fresca de yogur, menta y un toque de ajo. El crujiente de pistachos y el punto salado de las aceitunas añaden el contraste final. Un plato que combina tradición mediterránea y toques orientales con elegancia.
Paletilla de cordero lechal (deshuesada o en su jugo) Cuscús fino Caldo de verduras o agua Zanahoria, calabacín y berenjena en brunoise Yogur griego natural Menta fresca Ajo Vino blanco Aceitunas negras de Kalamata (opcional) Pistachos tostados picados Aceite de oliva virgen extra, romero, tomillo, comino, sal y pimienta
Un plato de apariencia sofisticada y sabores profundos. La pechuga de pato se sirve en su punto perfecto, con la piel lacada y crujiente, sobre un puré sedoso de pera con un toque de jengibre. Acompaña una col roja estofada lentamente con vino tinto, que aporta un contraste dulce-ácido y un vibrante color. La salsa reducida a partir del jugo del pato, miel y jengibre, realza el conjunto con un glaseado brillante y aromático.
Magret de pato (pechuga) Peras conferencia Col roja Cebolla roja Miel de romero o tomillo Jengibre fresco Vino tinto (para estofar la col) Vinagre de Módena o reducción balsámica Caldo de ave Mantequilla (para el puré) Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra, clavo (opcional)
Una carrillera de ternera estofada a fuego lento durante horas, hasta conseguir una textura tan tierna que se deshace con el tenedor. Bañada en una salsa intensa y sedosa a base de vino tinto y caldo de carne. Se acompaña de un puré de patata cremoso con un toque delicado de trufa y setas salteadas al momento. Un plato reconfortante, de sabores profundos y perfecto para los amantes de la cocina tradicional con un toque sofisticado.
Carrillera de ternera (limpia y desgrasada) Vino tinto (Rioja o similar) Zanahoria, puerro y cebolla (para el fondo) Tomate concentrado Caldo de carne Patatas para puré Trufa negra rallada o aceite de trufa (opcional, para el puré) Setas variadas (boletus, shiitake o champiñones) Mantequilla y nata para el puré Harina (para enharinar la carne) Aceite de oliva virgen extra, laurel, tomillo, sal y pimienta
Medallones de rape a la parrilla, jugosos y con un delicado ahumado, sobre un lecho de crema suave y aterciopelada de alcachofas. Coronado con un crujiente de jamón ibérico que aporta un contraste salado y una textura irresistible. El conjunto se realza con una salsa ligera de azafrán y un toque cítrico de lima. Un plato donde la delicadeza del pescado se encuentra con los sabores profundos de la huerta y el toque inconfundible del ibérico.
Lomo de rape fresco (cortado en medallones gruesos) Alcachofas frescas Jamón ibérico en lonchas finas Cebolla tierna Vino blanco Caldo de pescado o verduras Azafrán en hebras Nata líquida para cocinar (opcional, para la crema) Lima Aceite de oliva virgen extra, perejil, sal, pimienta
Un lomo de bacalao negro, cocinado a baja temperatura en aceite de oliva, resultando en una textura supremamente jugosa y mantecosa. Se sirve sobre un pisto de pimientos asados al horno con toque ahumado, acompañado de láminas de patata confitadas. La guinda es una suave y aromática crema de aioli al azafrán que realza todos los sabores. Un plato mediterráneo sofisticado, donde la técnica del confitado eleva la humilde pero deliciosa combinación de pescado y pisto.
Lomo de bacalao negro (o bacalao fresco de calidad, desalado) Pimiento rojo, verde y amarillo Cebolla morada Tomate pera Ajo Patata panadera (en láminas finas) Aceite de oliva suave para confitar Azafrán en hebras Mayonesa casera (para el aioli) Limón Hierbas provenzales, sal, pimienta
Lubina cocinada al horno en costra de sal, lo que preserva toda su jugosidad y sabor a mar. Se sirve fileteada y acompañada de una salsa vibrante a base de hierbas frescas, caldo reducido y un toque de miel. A su lado, unas tiernas verduritas glaseadas y láminas finas de cítricos asados que aportan frescura y un contraste ácido. Un plato limpio, saludable y lleno de matices, donde el pescado es el auténtico protagonista.
Lubina entera de roca (o filetes altos) Sal gruesa (para cocción) Naranja sanguina, pomelo rosa y limón amarillo Hinojo fresco Guisantes baby y zanahoria mini Miel de romero Perejil, eneldo y estragón frescos Caldo de pescado ligero Vino blanco Aceite de oliva virgen extra, pimienta blanca
Filete de dorada con la piel dorada y crujiente, cocinado a baja temperatura para preservar su jugosidad. Se acompaña de un risotto cremoso y brillante, aromatizado con zumo y ralladura de cítricos, y finas hierbas que realzan su frescura. La acidez sutil del risotto y la textura de la piel del pescado crean un equilibrio perfecto entre delicadeza y contraste.
Dorada de roca entera o filetes con piel Arroz arbóreo para risotto Caldo de pescado suave Naranja sanguina y limón Vino blanco seco Chalota Mantequilla fría y queso Parmigiano-Reggiano (opcional, para el risotto) Eneldo y perifollo fresco Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta
Una cola de langosta a la parrilla, tierna y con ligeras notas ahumadas, sobre un cremoso risotto de azafrán. Se acompaña de un bisque intenso y sedoso, elaborado con los caparazones de la langosta, reducido con brandy y suavizado con un toque de nata. Un plato lujoso que combina la dulzura natural del marisco con la sofisticación del risotto y la profundidad de un bisque clásico.
Langosta viva o cocida (cola partida longitudinalmente) Arroz carnaroli o arborio Cabezas y caparazones de langosta o gambas (para el bisque) Caldo de pescado Nata ligera (para el bisque) Azafrán en hebras Chalota Ajo Brandy o coñac Tomate triturado Mantequilla Parmesano (opcional, para el risotto) Perejil y cebollino fresco Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta
Vieiras grandes y dulces, selladas a fuego alto para conseguir una superficie dorada y caramelizada mientras mantienen su interior jugoso y tierno. Se sirven sobre un suave y aromático puré de coliflor con un toque ahumado, acompañadas de una vinagreta fresca y ligeramente ácida de cítricos. El toque final lo pone una cucharada de caviar o huevas que estallan en el paladar aportando un contraste salino y de textura. Un plato de marisco elegante, equilibrado y visualmente impecable.
Vieiras frescas (con su coral si es posible) Coliflor Leche o nata para el puré (opcional, para cremosidad) Lima y pomelo (para la vinagreta y ralladura) Caviar de trucha o huevas de salmón (opcional, para decorar) Cebollino fresco Vino blanco Aceite de oliva virgen extra, pimentón ahumado, sal, pimienta
Tinta de calamar (para la pasta)
Harina de trigo y sémola de trigo duro (para la pasta fresca o pasta seca negra de calidad)
Gambas rojas o langostinos
Mejillones
Chipirones o calamares pequeños
Ajo confitado
Aceite de oliva virgen extra
Guindilla seca (opcional)
Caldo de pescado corto
Vino blanco
Perejil fresco picado
Sal, pimienta negra, azafrán (opcional para el color)
Tinta de calamar (para la pasta) Harina de trigo y sémola de trigo duro (para la pasta fresca o pasta seca negra de calidad) Gambas rojas o langostinos Mejillones Chipirones o calamares pequeños Ajo confitado Aceite de oliva virgen extra Guindilla seca (opcional) Caldo de pescado corto Vino blanco Perejil fresco picado Sal, pimienta negra, azafrán (opcional para el color)
Gambones rojos de gran tamaño, cocinados a la plancha con su cáscara para intensificar su sabor, jugosos y ligeramente ahumados. Se sirven sobre una ligera espuma de aguacate y lima, con gajos de pomelo marinados que aportan frescura y acidez. El plato se corona con un polvo crujiente de aceituna negra que realza la salinidad, y un toque de cilantro. Una combinación moderna donde el marisco es el protagonista absoluto, rodeado de notas frescas y contrastes de textura.
Gambones rojos grandes (o langostinos salvajes) Aguacate maduro Lima y pomelo Leche evaporada o nata para montar (para la espuma) Aceitunas negras deshidratadas (para el polvo) Cilantro fresco Jalapeño (opcional, para un toque picante) Aceite de oliva virgen extra, sal escamada, pimienta rosa Brotes microverdes (para decorar)
Fresco y vibrante, con notas cítricas (lima, pomelo), toques florales y un final mineral. Acidez viva que limpia el paladar.
Maridaje ideal: Mariscos, ensaladas, pescados crudos (ceviches, tatakis), ostras.
Temperatura de servicio: 8-10°C
Equilibrio perfecto entre fruta roja madura (ciruela) y notas especiadas (vainilla, clavo) de la barrica. Taninos suaves y redondos.
Maridaje ideal: Carnes rojas a la parrilla, estofados de ternera, quesos curados.
Temperatura de servicio: 16-18°C
Elegante y seco, con burbuja fina y persistente. Aromas a manzana verde, almendra tostada y un toque de panadería.
Maridaje ideal: Aperitivos, arroces de marisco, postres no demasiado dulces (como la tarta de queso).
Temperatura de servicio: 6-8°C
Intensamente aromático (flores blancas, fruta madura, miel). Dulce pero con acidez suficiente para no resultar empalagoso.
Maridaje ideal: Postres de chocolate, tartas de fruta, quesos azules, foie gras.
Temperatura de servicio: 10-12°C
Un postre de textura aterciopelada y delicado sabor a vainilla, acompañado de una fresca esfera de mango y lichi, y un crujiente de coco tostado. Fresco, ligero y elegante.
Nata Leche Azúcar Gelatina Vainilla en rama Mango fresco Lichis en conserva Coco rallado tostado Menta
Un clásico atemporal. Exterior esponjoso que esconde un corazón fundido de chocolate intenso, acompañado de una bola de helado de vainilla que se derrite al contacto. La salsa ácida de frambuesa corta la dulzura y equilibra cada bocado.
Chocolate negro 70%, mantequilla, huevos, azúcar, harina, helado de vainilla artesano, frambuesas frescas, azúcar glas, menta.
extura sedosa y cremosa con una fina base de galleta crujiente. El contraste con el coulis ácido y brillante de frutos rojos realza su sabor lácteo. Postre clásico, perfectamente ejecutado.
Queso crema, nata, huevos, azúcar, galleta triturada, mantequilla, mezcla de frutos rojos (frambuesa, arándano, grosella), zumo de limón.
Una reinterpretación gourmet. La torrija, jugosa en su interior y con un caramelo crujiente por fuera, se sirve con una bola de helado de canela y una ligera espuma fría de leche merengada. Un viaje de sensaciones y texturas.
Torrija Caramelizada con Helado de Canela y Espuma de Leche Merengada
Una reinterpretación elegante del clásico gallego. Láminas finas y tiernas de pulpo, dispuestas sobre una suave y ligera crema fría de patata. Acompañadas con un toque de pimentón ahumado, un hilillo de aceite de oliva virgen extra y una vinagreta cítrica que realza el sabor del mar. Presentación moderna y delicada, ideal para empezar una experiencia gastronómica.
Pulpo cocido (preferiblemente de roca)
Patata Kennebec o Monalisa
Pimentón de la Vera (dulce y picante, opcional)
Aceite de oliva virgen extra
Sal marina escamada
Vinagreta suave de limón y perejil finamente picado
Microvegetales o brotes de rúcula (para decorar)
Un plato vibrante y elegante. El atún rojo, sellado por fuera y crudo en su interior, se corta en finas láminas y se acompaña de un ligero puré de aguacate y lima. La textura del crujiente de sésamo contrasta con la suavidad del pescado, realzado por una reducción de soja y jengibre. Una explosión de frescura y umami en el paladar.
Lomo de atún rojo de almadraba
Semillas de sésamo blanco y negro
Aguacate
Salsa de soja reducida (gluten free opcional)
Lima
Jengibre fresco
Cilantro
Aceite de oliva virgen extra
Brotes tiernos de remolacha o rábanos (para decorar)
Una explosión de frescura y texturas en cada cucharada. El salmón, marinado con un toque cítrico y umami, se combina con el aguacate cremoso y el mango dulce. Presentado en aro, decorado con crujientes láminas y brotes tiernos, este tartar ofrece un equilibrio perfecto entre lo fresco, lo ácido y lo delicadamente especiado. Un entrante moderno, vibrante y elegante.
Salmón fresco de alta calidad (cortado en brunoise)
Aguacate Hass maduro
Mango fresco
Chalota o cebolla morada finamente picada
Cilantro fresco
Lima (zumo y ralladura)
Salsa de soja suave o tamari
Aceite de sésamo tostado
Pimienta rosa en grano
Crujiente de tiras de phyllo o tortilla de maíz (para acompañar)
Corazones de alcachofa tiernos y caramelizados, confitados lentamente en aceite de oliva con ajo y tomillo. Se sirven sobre una sedosa crema de queso Idiazábal ahumado, coronados con láminas de trufa negra y un crujiente de jamón ibérico que aporta un contraste salado y textural. Un entrante donde la delicadeza de la alcachofa dialoga con la intensidad del queso ahumado y el lujo sutil de la trufa.
Corazones de alcachofa fresca
Queso Idiazábal ahumado
Virutas de jamón ibérico (o panceta crujiente para opción sin jamón)
Trufa negra fresca (o aceite de trufa)
Caldo de verduras
Nata para cocinar
Ajo
Tomillo fresco
Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra
Medallones de solomillo ibérico jugosos y marcados a la perfección, coronados con un crujiente de panceta dorada. Se apoya sobre un sedoso puré de boniato con un toque ahumado, acompañado de ciruelas confitadas en Oporto que estallan en dulzor. La salsa, reducción de caldo y el jugo de la cocción con oporto, aporta un contraste profundo y aromático. Un plato con carácter, donde se equilibran la riqueza de la carne ibérica, lo terroso del boniato y la sofisticación afrutada de la ciruela y el vino.
Solomillo de cerdo ibérico de cebo (cortado en medallones gruesos)
Boniatos
Ciruelas pasas sin hueso
Oporto rojo
Panceta ibérica en lonchas finas
Chalota
Caldo de carne reducido
Mantequilla o nata para el puré (opcional)
Aceite de oliva virgen extra, tomillo fresco, sal en escamas, pimienta negra
La paletilla de cordero se cocina a baja temperatura hasta lograr una textura «deshacible» y extraordinariamente jugosa, con una corteza exterior ligeramente dorada. Se sirve sobre un cuscús esponjoso y aromático, salteado con verduras frescas en dados, y se acompaña con una salsa fresca de yogur, menta y un toque de ajo. El crujiente de pistachos y el punto salado de las aceitunas añaden el contraste final. Un plato que combina tradición mediterránea y toques orientales con elegancia.
Paletilla de cordero lechal (deshuesada o en su jugo)
Cuscús fino
Caldo de verduras o agua
Zanahoria, calabacín y berenjena en brunoise
Yogur griego natural
Menta fresca
Ajo
Vino blanco
Aceitunas negras de Kalamata (opcional)
Pistachos tostados picados
Aceite de oliva virgen extra, romero, tomillo, comino, sal y pimienta
Un plato de apariencia sofisticada y sabores profundos. La pechuga de pato se sirve en su punto perfecto, con la piel lacada y crujiente, sobre un puré sedoso de pera con un toque de jengibre. Acompaña una col roja estofada lentamente con vino tinto, que aporta un contraste dulce-ácido y un vibrante color. La salsa reducida a partir del jugo del pato, miel y jengibre, realza el conjunto con un glaseado brillante y aromático.
Magret de pato (pechuga)
Peras conferencia
Col roja
Cebolla roja
Miel de romero o tomillo
Jengibre fresco
Vino tinto (para estofar la col)
Vinagre de Módena o reducción balsámica
Caldo de ave
Mantequilla (para el puré)
Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra, clavo (opcional)
Una carrillera de ternera estofada a fuego lento durante horas, hasta conseguir una textura tan tierna que se deshace con el tenedor. Bañada en una salsa intensa y sedosa a base de vino tinto y caldo de carne. Se acompaña de un puré de patata cremoso con un toque delicado de trufa y setas salteadas al momento. Un plato reconfortante, de sabores profundos y perfecto para los amantes de la cocina tradicional con un toque sofisticado.
Carrillera de ternera (limpia y desgrasada)
Vino tinto (Rioja o similar)
Zanahoria, puerro y cebolla (para el fondo)
Tomate concentrado
Caldo de carne
Patatas para puré
Trufa negra rallada o aceite de trufa (opcional, para el puré)
Setas variadas (boletus, shiitake o champiñones)
Mantequilla y nata para el puré
Harina (para enharinar la carne)
Aceite de oliva virgen extra, laurel, tomillo, sal y pimienta
Medallones de rape a la parrilla, jugosos y con un delicado ahumado, sobre un lecho de crema suave y aterciopelada de alcachofas. Coronado con un crujiente de jamón ibérico que aporta un contraste salado y una textura irresistible. El conjunto se realza con una salsa ligera de azafrán y un toque cítrico de lima. Un plato donde la delicadeza del pescado se encuentra con los sabores profundos de la huerta y el toque inconfundible del ibérico.
Lomo de rape fresco (cortado en medallones gruesos)
Alcachofas frescas
Jamón ibérico en lonchas finas
Cebolla tierna
Vino blanco
Caldo de pescado o verduras
Azafrán en hebras
Nata líquida para cocinar (opcional, para la crema)
Lima
Aceite de oliva virgen extra, perejil, sal, pimienta
Un lomo de bacalao negro, cocinado a baja temperatura en aceite de oliva, resultando en una textura supremamente jugosa y mantecosa. Se sirve sobre un pisto de pimientos asados al horno con toque ahumado, acompañado de láminas de patata confitadas. La guinda es una suave y aromática crema de aioli al azafrán que realza todos los sabores. Un plato mediterráneo sofisticado, donde la técnica del confitado eleva la humilde pero deliciosa combinación de pescado y pisto.
Lomo de bacalao negro (o bacalao fresco de calidad, desalado)
Pimiento rojo, verde y amarillo
Cebolla morada
Tomate pera
Ajo
Patata panadera (en láminas finas)
Aceite de oliva suave para confitar
Azafrán en hebras
Mayonesa casera (para el aioli)
Limón
Hierbas provenzales, sal, pimienta
Lubina cocinada al horno en costra de sal, lo que preserva toda su jugosidad y sabor a mar. Se sirve fileteada y acompañada de una salsa vibrante a base de hierbas frescas, caldo reducido y un toque de miel. A su lado, unas tiernas verduritas glaseadas y láminas finas de cítricos asados que aportan frescura y un contraste ácido. Un plato limpio, saludable y lleno de matices, donde el pescado es el auténtico protagonista.
Lubina entera de roca (o filetes altos)
Sal gruesa (para cocción)
Naranja sanguina, pomelo rosa y limón amarillo
Hinojo fresco
Guisantes baby y zanahoria mini
Miel de romero
Perejil, eneldo y estragón frescos
Caldo de pescado ligero
Vino blanco
Aceite de oliva virgen extra, pimienta blanca
Filete de dorada con la piel dorada y crujiente, cocinado a baja temperatura para preservar su jugosidad. Se acompaña de un risotto cremoso y brillante, aromatizado con zumo y ralladura de cítricos, y finas hierbas que realzan su frescura. La acidez sutil del risotto y la textura de la piel del pescado crean un equilibrio perfecto entre delicadeza y contraste.
Dorada de roca entera o filetes con piel
Arroz arbóreo para risotto
Caldo de pescado suave
Naranja sanguina y limón
Vino blanco seco
Chalota
Mantequilla fría y queso Parmigiano-Reggiano (opcional, para el risotto)
Eneldo y perifollo fresco
Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta
Una cola de langosta a la parrilla, tierna y con ligeras notas ahumadas, sobre un cremoso risotto de azafrán. Se acompaña de un bisque intenso y sedoso, elaborado con los caparazones de la langosta, reducido con brandy y suavizado con un toque de nata. Un plato lujoso que combina la dulzura natural del marisco con la sofisticación del risotto y la profundidad de un bisque clásico.
Langosta viva o cocida (cola partida longitudinalmente)
Arroz carnaroli o arborio
Cabezas y caparazones de langosta o gambas (para el bisque)
Caldo de pescado
Nata ligera (para el bisque)
Azafrán en hebras
Chalota
Ajo
Brandy o coñac
Tomate triturado
Mantequilla
Parmesano (opcional, para el risotto)
Perejil y cebollino fresco
Aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta
Vieiras grandes y dulces, selladas a fuego alto para conseguir una superficie dorada y caramelizada mientras mantienen su interior jugoso y tierno. Se sirven sobre un suave y aromático puré de coliflor con un toque ahumado, acompañadas de una vinagreta fresca y ligeramente ácida de cítricos. El toque final lo pone una cucharada de caviar o huevas que estallan en el paladar aportando un contraste salino y de textura. Un plato de marisco elegante, equilibrado y visualmente impecable.
Vieiras frescas (con su coral si es posible)
Coliflor
Leche o nata para el puré (opcional, para cremosidad)
Lima y pomelo (para la vinagreta y ralladura)
Caviar de trucha o huevas de salmón (opcional, para decorar)
Cebollino fresco
Vino blanco
Aceite de oliva virgen extra, pimentón ahumado, sal, pimienta
Tinta de calamar (para la pasta)
Harina de trigo y sémola de trigo duro (para la pasta fresca o pasta seca negra de calidad)
Gambas rojas o langostinos
Mejillones
Chipirones o calamares pequeños
Ajo confitado
Aceite de oliva virgen extra
Guindilla seca (opcional)
Caldo de pescado corto
Vino blanco
Perejil fresco picado
Sal, pimienta negra, azafrán (opcional para el color)
Tinta de calamar (para la pasta)
Harina de trigo y sémola de trigo duro (para la pasta fresca o pasta seca negra de calidad)
Gambas rojas o langostinos
Mejillones
Chipirones o calamares pequeños
Ajo confitado
Aceite de oliva virgen extra
Guindilla seca (opcional)
Caldo de pescado corto
Vino blanco
Perejil fresco picado
Sal, pimienta negra, azafrán (opcional para el color)
Gambones rojos de gran tamaño, cocinados a la plancha con su cáscara para intensificar su sabor, jugosos y ligeramente ahumados. Se sirven sobre una ligera espuma de aguacate y lima, con gajos de pomelo marinados que aportan frescura y acidez. El plato se corona con un polvo crujiente de aceituna negra que realza la salinidad, y un toque de cilantro. Una combinación moderna donde el marisco es el protagonista absoluto, rodeado de notas frescas y contrastes de textura.
Gambones rojos grandes (o langostinos salvajes)
Aguacate maduro
Lima y pomelo
Leche evaporada o nata para montar (para la espuma)
Aceitunas negras deshidratadas (para el polvo)
Cilantro fresco
Jalapeño (opcional, para un toque picante)
Aceite de oliva virgen extra, sal escamada, pimienta rosa
Brotes microverdes (para decorar)
Fresco y vibrante, con notas cítricas (lima, pomelo), toques florales y un final mineral. Acidez viva que limpia el paladar.
Maridaje ideal: Mariscos, ensaladas, pescados crudos (ceviches, tatakis), ostras.
Temperatura de servicio: 8-10°C
Equilibrio perfecto entre fruta roja madura (ciruela) y notas especiadas (vainilla, clavo) de la barrica. Taninos suaves y redondos.
Maridaje ideal: Carnes rojas a la parrilla, estofados de ternera, quesos curados.
Temperatura de servicio: 16-18°C
Elegante y seco, con burbuja fina y persistente. Aromas a manzana verde, almendra tostada y un toque de panadería.
Maridaje ideal: Aperitivos, arroces de marisco, postres no demasiado dulces (como la tarta de queso).
Temperatura de servicio: 6-8°C
Intensamente aromático (flores blancas, fruta madura, miel). Dulce pero con acidez suficiente para no resultar empalagoso.
Maridaje ideal: Postres de chocolate, tartas de fruta, quesos azules, foie gras.
Temperatura de servicio: 10-12°C
Un postre de textura aterciopelada y delicado sabor a vainilla, acompañado de una fresca esfera de mango y lichi, y un crujiente de coco tostado. Fresco, ligero y elegante.
Nata
Leche
Azúcar
Gelatina
Vainilla en rama
Mango fresco
Lichis en conserva
Coco rallado tostado
Menta
Un clásico atemporal. Exterior esponjoso que esconde un corazón fundido de chocolate intenso, acompañado de una bola de helado de vainilla que se derrite al contacto. La salsa ácida de frambuesa corta la dulzura y equilibra cada bocado.
Chocolate negro 70%, mantequilla, huevos, azúcar, harina, helado de vainilla artesano, frambuesas frescas, azúcar glas, menta.
extura sedosa y cremosa con una fina base de galleta crujiente. El contraste con el coulis ácido y brillante de frutos rojos realza su sabor lácteo. Postre clásico, perfectamente ejecutado.
Queso crema, nata, huevos, azúcar, galleta triturada, mantequilla, mezcla de frutos rojos (frambuesa, arándano, grosella), zumo de limón.
Una reinterpretación gourmet. La torrija, jugosa en su interior y con un caramelo crujiente por fuera, se sirve con una bola de helado de canela y una ligera espuma fría de leche merengada. Un viaje de sensaciones y texturas.
Torrija Caramelizada con Helado de Canela y Espuma de Leche Merengada
Se eliminarán todos los platos de tu lista.
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